EL PRECIO DE LA VIDA ETERNA (MARCOS 10: 17-31)
Sobre este episodio
Muchos piensan que la vida eterna es algo que se puede "comprar" o "merecer" acumulando buenas acciones, títulos o seguridad material. En el pasaje de hoy, conocemos a un joven que lo tenía todo, pero su corazón estaba atrapado por sus posesiones. Cuando Jesús le pidió que lo soltara todo para seguirlo, se fue triste.El verdadero precio de la vida eterna no se paga con dinero, sino con la rendición total de nuestro corazón.