La bendición que Dios da sin esfuerzo humano | Ps. Luis Mario Gudiño
Sobre este episodio
“El sacrificio de Cristo justifica a los pecadores, por lo tanto pon tu fe en Él.” En este sermón se expone Romanos 3:19–31 y Romanos 4 para responder dos preguntas fundamentales del evangelio: cómo es justificado el pecador y quiénes pueden ser justificados delante de Dios. El pasaje muestra que la ley revela el pecado, pero no puede salvar, y que ninguna obra humana puede producir justicia aceptable ante el Señor. La enseñanza desarrolla con claridad que la justificación es un acto de gracia: Dios declara justo al culpable sobre la base del sacrificio sustitutivo de Jesucristo. No es por méritos, disciplina religiosa ni rendimiento moral, sino por fe en Aquel que murió y resucitó por los pecadores. A través de los ejemplos de Abraham y David, se confirma que la salvación siempre ha sido por fe y está disponible para todo aquel que cree, sin distinción. La jactancia humana queda excluida y la esperanza descansa completamente en la obra perfecta de Cristo. Un mensaje que confronta la confianza en el esfuerzo propio y dirige el corazón a descansar en la gracia de Dios.