Todo es por gracia | Ps. César Guera
Sobre este episodio
“Dios nos salvó por su gracia, bondad y misericordia; por tanto, deja el orgullo y sé humilde.” En este sermón de Romanos 11:1–32, se enseña que la salvación no depende del esfuerzo humano, sino completamente de Dios. No comienza con una decisión personal, ni se sostiene por disciplina, sino por la gracia, la bondad y la misericordia del Señor. Pablo confronta el orgullo espiritual y recuerda que tanto judíos como gentiles son salvados de la misma manera: por gracia. La vida cristiana no es motivo de arrogancia, sino de humildad. Un llamado a abandonar el orgullo y descansar plenamente en la obra de Dios.