¿Soy lo suficientemente bueno para Dios? (De nuestro culto del 18 de octubre de 2026)
Sobre este episodio
Mira la versión en video aquí: https://youtu.be/7jepD2RPoGc ¿Soy lo suficientemente bueno para Dios? ¿Alguna vez has dejado de servir a Dios porque te sentías incapaz, tenías miedo o te pesaban los errores del pasado? Incluso los cristianos fieles pueden luchar con la pregunta: «¿Soy lo suficientemente bueno?». A través de Moisés, Pablo y Pedro, esta lección explora cómo Dios obra mediante personas imperfectas que están dispuestas a confiar en Él. Puntos principales: • Confía en la presencia de Dios. Cuando Moisés preguntó: «¿Quién soy yo?», Dios respondió: «Yo estaré contigo». Su llamado dependía del poder y la presencia de Dios (Éxodo 3:1–12). • Pon tu confianza en el poder de Dios. Pablo llegó a Corinto con debilidad, temor y mucho temblor para que la fe de ellos descansara en Dios y no en la sabiduría humana ni en discursos impresionantes (1 Corintios 2:1–5). • Depende de su gracia suficiente. Dios le dijo a Pablo: «Mi poder se perfecciona en la debilidad». Nuestras limitaciones pueden convertirse en oportunidades para mostrar la fuerza de Cristo (2 Corintios 12:7–10). • Acércate con un corazón humilde. Dios escoge a los débiles, humildes y menospreciados para que nos gloriemos en Él (1 Corintios 1:26–31). • Cuando falles, vuelve. Jesús sabía que Pedro tropezaría, pero todavía tenía trabajo para él. El fracaso no tiene que ser el final del servicio fiel (Lucas 22:31–32). • Ofrece tu disposición. Nosotros plantamos y regamos, pero Dios da el crecimiento. Él puede obrar mediante quienes están dispuestos a aprender, obedecer y servir (1 Corintios 3:6–7). No podemos ganarnos la aceptación de Dios mediante una vida sin errores. Él nos llama a confiar en su bondad, depender de su gracia y seguir respondiendo con una obediencia fiel. Cuando falles, no te rindas. Sigue volviendo al Señor.