"Custodios: Vasos" (2 Timoteo 2:20-22)
Sobre este episodio
Cada cristiano es un instrumento, de acuerdo a las condiciones que reúne, buenas o malas, su afirmación es hecha en términos muy generales: «si alguno se limpia de estas cosas» . Se describe en palabras simples pero hermosas: «será instrumento para honra» , y esto se amplía con tres expresiones adicionales: «santificado» (apartado permanentemente), «útil al Señor» (al servicio del amo de la casa) y «dispuesto para toda buena obra» . No podríamos imaginar un honor mayor que ser un instrumento en las manos de Jesucristo, y estar a su disposición para el avance de sus propósitos, dispuestos cada vez que sea requerido para su servicio.