Hambre por Dios
Sobre este episodio
Jesús nos dice que para poder poseer a Dios y las cosas de Dios, primero tenemos que hacer que Dios sea el centro de nuestra imaginación. • Y cuando Dios llega a ser el verdadero centro de nuestros afectos, de nuestros sentimientos y de nuestro pensamiento, hallaremos a Dios.