Las obras de la carne y el fruto del Espíritu - Jacobis Aldana
Sobre este episodio
Después de probar que el creyente no vive bajo la obligación de guardar la ley porque Cristo lo hace completamente justo, muchos de los hermanos de Galacia se estaban preguntando ¿entonces cómo vamos a batallar con el pecado y los deseos de nuestra carne? Es posible que ellos hubieran visto en la ley una forma de reprimir sus pasiones u obligarlas a estar bajo control, pero ahora, con esta nueva perspectiva de la ley ellos requerían de una nueva fuerza, la fuerza del Espíritu. Los que son de Cristo no están a la merced de sus deseos porque el mismo Señor los equipara para cumplir la ley, esto es, viviendo en amor. Más información en ibsoberanagracia.com