No está de moda | Martina Fernández
Sobre este episodio
“Esperé pacientemente al Señor, y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor. Salmo 40:1 La paciencia (fruto del Espíritu Santo), es lo opuesto a la ansiedad, a la perturbación, o la preocupación. No es esperar solamente, es esperar con expectativa, esperar con buena actitud , es esperar con esperanza, confiados en la obra del Señor. Él sabe cuándo, cómo y dónde. Si aprendes a esperar, recibirás el premio de la paciencia: que es Dios haciendo Su voluntad en tu vida, a Su tiempo.