Dos formas de perderse, una sola gracia que restaura | Mariana Soto
Sobre este episodio
Pues de Su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia. Juan 1:16 El hijo pródigo recibió un vestido, unas sandalias, un anillo, una fiesta y un “bienvenido a casa”inmerecidamente. La gente de Samaria, el Eunuco de Etiopía y muchos otros conocieron el amor y perdón de Dios por medio del corazón compasivo y obediente de Felipe el evangelista. La gracia cuenta otra historia.