Jugando a ser Dios
Sobre este episodio
No hay nada que me guste más que el control. Todo puedo soportar, pero sentir que no tengo el control absoluto es algo que no me deja vivir.Pienso que mientras domine cada cosa seré feliz, y lo que es peor, que la gente a mi alrededor estará contenta porque soy tan bueno en eso, que ellos vivirán perfectamente bien dejando que yo me haga cargo.Hasta que ocurre algo que no puedo controlar, en la salud, en el trabajo o en una relación, etc. y el rompecabezas se me viene abajo, toda mi seguridad...