Poniéndonos de acuerdo
Sobre este episodio
Al ir creciendo encontramos que nuestro sistema de creencias de niño, no nos sirve más como adultos, y notamos que uno de los problemas es que no llamamos a las cosas por su nombre, llenando de ambigüedades nuestra vida de fe. Esto es más claro cuando nos negamos a usar la palabra que deja ver con claridad que no soy un ser humano bueno: pecado.Esta palabra solo la usamos a nivel teológico y no en cuanto a relaciones, pues la consideramos muy fuerte, la hemos reemplazado por error ...