Ejemplo
Sobre este episodio
Cuando el discípulo de Cristo se comporta como Dios quiere, da buen ejemplo y presta, así, un gran servicio a los demás. Ha de reunir dos condiciones: ser sal de la tierra y luz del mundo.
Cuando el discípulo de Cristo se comporta como Dios quiere, da buen ejemplo y presta, así, un gran servicio a los demás. Ha de reunir dos condiciones: ser sal de la tierra y luz del mundo.