BETO EL ALBAÑIL Y YO, PARTE 1
Sobre este episodio
Todo comenzó cuando solicité el servicio de excavación para la cisterna de mi hogar en Cuernavaca. Llegó Beto, el dueño de la máquina, y su físico imponente —brazos fuertes, manos grandes y gruesas— me dejó fantaseando desde el primer vistazo. Meses después, una excusa para ir en moto juntos encendió todo. ESCUCHA MAS HISTORIA EN AUDIOS Y ESCRITAS EN WWW.CONFESIONESSECRETAS.COM ¿Te gustó este relato? Visita nuestra web oficial para mas contenido GRATIS y exclusivo: www.confesionessecretas.com Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.