Tocar puertas en silencio
Sobre este episodio
“Pidan a Dios, y él les dará. Busquen, y encontrarán. Llamen, y se les abrirá” (Mateo 7:7-8). Pero este versículo tiene un peso que a veces ignoramos… No es pasivo. No es cómodo. Jesús no dijo “esperen”… dijo pidan, busquen, llamen . Eso implica moverse, insistir, incluso cuando no hay respuesta inmediata. Y luego está la otra parte… la más incómoda: el camino angosto. Porque es más fácil quedarse en la frustración, en el orgullo, en el “ya lo intenté”. Pero el camino de vida es distinto: requiere insistencia, fe activa… y muchas veces ir contra lo que uno siente. Pedir cuando ya te cansaste. Buscar cuando todo parece cerrado. Llamar cuando te han ignorado antes. Y también… abrir cuando alguien más llega. Jesús no solo es quien abre puertas… también nos forma para ser puertas en la vida de otros. Ahí está el verdadero reto. ¿Lo aceptas?