Ejercicio Mágico Número 10 Polvos Mágicos para todos
Sobre este episodio
Las antiguas enseñanzas espirituales dicen que lo que damos a otra persona de todo corazón vuelve a nosotros multiplicado por cien. Por lo tanto, estar agradecido y decir gracias a otra persona por cualquier cosa que recibas de ella, no sólo es apremiante, ¡sino vital para mejorar tu vida! La gratitud es una energía poderosa, y a quienquiera que dirijas la energía de la gratitud la recibirá. Si imaginas la energía de la gratitud como si fuera unos polvos mágicos brillantes, cuando expresas tu gratitud hacia otra persona por algo que has recibido de ella, ¡literalmente le estás lanzando polvos mágicos! La poderosa energía positiva de los polvos mágicos alcanza y afecta a todas las personas hacia quienes van dirigidos. Casi todos estamos en contacto con muchas personas a lo largo del día, ya sea por teléfono, por correo electrónico o personalmente, en el trabajo, en tiendas, restaurantes, ascensores, autobuses o trenes y, en muchos casos, las personas con las que estamos en contacto merecen nuestra gratitud, porque estamos recibiendo algo de ellas. Piensa en las personas con las que te relacionas en un día típico que te proporcionan algún tipo de servicio, como las que trabajan en tiendas o restaurantes, conductores de autobús o taxistas, personas dedicadas a la atención al cliente, personal de limpieza o tus compañeros de trabajo. Las personas que trabajan en el área de servicios se están entregando para servirte, y tú estás recibiendo su servicio. Si no les dices gracias por su servicio, no estás siendo agradecido, y estarás impidiendo que lleguen cosas buenas a tu vida. Piensa en el personal de mantenimiento que se ocupa del buen funcionamiento de la red de transportes, y en el personal de mantenimiento de servicios como la luz, el gas, el agua y la red viaria. Piensa en las personas que se dedican a limpiar nuestro mundo, que limpian las calles, los aseos públicos, los trenes, los autobuses, aviones, hospitales, restaurantes, supermercados y edificios de oficinas. No puedes decirles gracias personalmente a todas, pero puedes lanzarles polvos mágicos diciendo gracias la próxima vez que pases al lado de una de ellas. Y puedes sentir agradecimiento la próxima vez que te sientes en tu despacho impecable o que camines por una acera limpia o por un suelo pulido. Cuando estés en un café o restaurante, lanza polvos mágicos sobre todas las personas que te atienden diciendo gracias. Cuando limpien la mesa, te den la carta, tomen nota, te sirvan agua, te sirvan la comida que has pedido, recojan la mesa, te entreguen la cuenta o te devuelvan el cambio, recuerda decir gracias todas las veces. Si estás en la caja de una tienda o supermercado, lanza polvos mágicos sobre la persona que te está atendiendo o que te está poniendo la compra en las bolsas y dile gracias. Si viajas en avión, lanza polvos mágicos y di gracias al personal de facturación, al personal de seguridad, a la persona que revisa tu tarjeta de embarque al subir al avión, y al personal de cabina que te da la bienvenida a bordo. Durante el vuelo, dile gracias al personal de cabina cada vez que te ofrezca algún servicio. Servir comidas o bebidas o sacarte la bandeja o la basura, es un servicio. La aerolínea te da las gracias por haberla elegido, el capitán te da las gracias, igual que la tripulación, haz tú lo mismo y dales las gracias cuando abandones el aparato. Cada vez que despegues y aterrices en destino di gracias, ¡porque el hecho de volar es un verdadero milagro! Siente agradecimiento por todas aquellas personas que te ayudan en tu trabajo, administrativos, recepcionistas, encargados de la cafetería, personal de limpieza