Ejercicio Mágico Número 15 Sana Mágicamente tus relaciones del libro La Magia
Sobre este episodio
Si tienes una relación difícil o si ya se ha roto, si tienes el corazón destrozado, guardas algún resentimiento o culpabilizas a otra persona de algo, puedes cambiarlo a través de la gratitud. La gratitud mejorará mágicamente cualquier relación difícil, tanto si se trata de tu esposo o esposa, como de tu hermano o hermana, hijo o hija, socio, jefe, cliente, compañero de trabajo, suegro o suegra, padre o madre, o amigo o vecino. Cuando nos encontramos ante una relación difícil o una situación que supone un reto en una relación, la mayoría de las veces, no sentimos el menor agradecimiento por la otra persona. Por el contrario, nos enfrascamos en culpar al otro de nuestros problemas en común, y eso significa que no sentimos ni la más mínima gratitud. Culpar a alguien nunca mejorará una relación, ni jamás mejorará tu vida. De hecho, cuanto más culpabilizas, más empeora la relación, y más empeora tu vida. Tanto si se trata de una relación actual como de una relación del pasado, si albergas malos sentimientos hacia la otra persona, practicar la gratitud eliminará esos sentimientos. ¿Por qué deberías desear eliminar tus malos sentimientos respecto a otra persona? Para el ejercicio mágico de hoy vas a buscar una brasa que todavía esté ardiendo en tu vida, ¡y literalmente, la transformarás en oro mediante la gratitud! Elije una relación difícil, problemática o rota que desees mejorar. Tanto da que se trate de una persona que esté actualmente en tu vida, como que se trate de una relación pasada y que esa persona ya no forme parte de tu vida. Siéntate y escribe la lista de las diez razones por las que estás agradecida a esa persona que has elegido. Recuerda la historia de la relación, y enumera las cosas buenas de esa persona o las cosas buenas que recibiste de esa relación. La forma más sencilla de hacerlo es pensar en cómo eran las cosas antes de que la relación se deteriorara o terminara. Si la relación nunca fue buena, entonces piensa detenidamente en alguna buena cualidad de la persona, porque seguro que las tiene. En este ejercicio mágico no importa quién tiene razón y quién no. No importa lo que creas que te ha hecho alguien, no importa lo que te dijo o no hizo, tú puedes sanar mágicamente la relación, y para ello no necesitas a la otra persona. En todas las relaciones hay oro, incluso en las difíciles, y para aportar riqueza a todas tus relaciones y a tu vida, has de encontrar ese oro.