Batalla de Montgisard: El rey leproso que destrozó a Saladino
Sobre este episodio
La Batalla de Montgisard fue una de las victorias más sorprendentes de las Cruzadas. El 25 de noviembre de 1177, el joven rey Balduino IV de Jerusalén —ya afectado por la lepra— enfrentó al ejército de Saladino cerca de Ramla con fuerzas muy inferiores. Saladino había dispersado a sus hombres para saquear la región, confiando en su superioridad numérica. Balduino, acompañado por caballeros templarios y por figuras como Renaud de Châtillon, salió de Ascalón, rodeó al enemigo y lo sorprendió mientras intentaba cruzar un arroyo. La carga de la caballería pesada cruzada rompió las líneas ayubíes y provocó una desbandada total. Saladino apenas logró escapar; gran parte de su ejército no regresó a Egipto. Por qué Saladino subestimó al “rey leproso” La maniobra que permitió a Balduino sorprender al sultán El papel de los templarios y la carga de caballería Por qué esta derrota marcó a Saladino durante años Montgisard no fue solo una batalla ganada contra todo pronóstico. Demostró que incluso un rey enfermo y un ejército pequeño podían frenar a uno de los mayores conquistadores de la época, y alargó la vida del Reino de Jerusalén casi una década.