Orando con la actitud correcta
Sobre este episodio
¿Alguna vez has llorado por algo hasta que se te acabaron las lágrimas? Tus ojos hinchados se rinden y se secan mientras sigues con la corriente de angustia en tu alma silenciosamente. Mirando hacia el cielo en confusión total… haciéndote la siguiente pregunta: “ ¿Por qué Dios no responde mis oraciones? ”. Hay muchas experiencias a través de la palabra Biblia que también experimentaron lo mismo; en esta oportunidad vemos la experiencia de Ana, 1 Samuel 1:11b “ Oh Señor de los Ejércitos, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvides de tu sierva…”. Ella se sintió provocada y frustrada. Su angustia llegó a ser tan intensa que lloraba y rehusaba comer. Clamó ante el Señor con amargura en su alma. ¡Qué pasa cuando oramos y nada ocurre en nuestras vidas! No dejes de compartir este mensaje con tus seres queridos.