"Un deseo correcto"
Sobre este episodio
El llamado de Dios al ministerio no comienza con una experiencia extraordinaria, sino con un deseo, anhelo genuino puesto por Dios en el corazón. Sin embargo, ese anhelo debe ir acompañado de preparación.
El llamado de Dios al ministerio no comienza con una experiencia extraordinaria, sino con un deseo, anhelo genuino puesto por Dios en el corazón. Sin embargo, ese anhelo debe ir acompañado de preparación.