Nuestra Inocencia Perdida. Septimo testimonio. Está exento de malicia e iniquidad hacia los demás.
Sobre este episodio
El autor reflexiona sobre la pureza e inocencia de los niños pequeños que los mantiene gozando de la presencia de Dios mientras permanecen con estas cualidades, aun en este mundo caido. Tambien menciona que esa inocencia se pierde con el paso del tiempo y los años y que eso nos sucede a todos nosotros. Describe asimismo algunas de estas cualidades infantiles, las cuales como señalo Jesus de Nazareth deben ser manifestadas por todos nosotros si queremos entrar al reino de los cielos.