Santiago Almaguer, cimarron de la décima
Sobre este episodio
La musa Erato visita a Santiago Almaguer sin importar lugar y hora. Lo acecha y logra que sus manos dibujen con palabras lo que ocurre a su alrededor. Momentos, hechos, sentimientos e incluso lo que pareciera irrelevante. Su alma voluntariosa cede al llamado de la inspiración. Así cada día, desde hace más de 80 años, en el papel plasma lo que la atraviesa musilla le sususrra. "Yo comienzo en la décima improvizándola, ya de 12 o 13 años yo improvisaba, no escribía porque no sabía escribir, comienzo a escribir después del Triunfo de la Revolución. Las primeras décimas que redacto tienen mil dificultades porque no sé absolutamente nada".