Hay tesoros que son condena
Sobre este episodio
Atentos a qué ocupa nuestro corazón. Nos puede jugar la vuelta. Así nuestro supuesto tesoro termina siendo una condena. Homilía predicada a varones entre 13-16 años
Atentos a qué ocupa nuestro corazón. Nos puede jugar la vuelta. Así nuestro supuesto tesoro termina siendo una condena. Homilía predicada a varones entre 13-16 años