Rezar desde la humildad
Sobre este episodio
Lo que puede estropear la oración es nuestra soberbia. Porque hace que en lugar de rezarle a Dios nos recemos a nosotros mismos. Y que, además de eso, acabemos despreciando a los demás.
Lo que puede estropear la oración es nuestra soberbia. Porque hace que en lugar de rezarle a Dios nos recemos a nosotros mismos. Y que, además de eso, acabemos despreciando a los demás.