¡Jesús mío, gracias por existir!
Sobre este episodio
El pecado estaba hecho lepra. Jesús no da por perdido nunca a nadie, ni al peor leproso. Nosotros somos leprosos. Acércate y dale las gracias por ser como es: “¡Gracias por existir!”
El pecado estaba hecho lepra. Jesús no da por perdido nunca a nadie, ni al peor leproso. Nosotros somos leprosos. Acércate y dale las gracias por ser como es: “¡Gracias por existir!”