Tienes la invitación, pero ¿y el traje?
Sobre este episodio
Dios quiere nuestra alegría y ¡nos invita a nuestra alegría que es la suya! Podemos aceptar o no; es la responsabilidad de nuestra libertad. Dios no deja de animarnos aunque seamos ciegos o tullidos. Animémonos a llegar preparando el traje de la caridad. Meditación predicada para Hablar con Jesús en 2020.