Brazo torcido
Sobre este episodio
Todos los días podemos hacer lo que nos dé la gana, siempre y cuando no ofenda a Dios. Y si lo hacemos y nos torcemos el brazo: no tengamos vergüenza de ir con Él.
Todos los días podemos hacer lo que nos dé la gana, siempre y cuando no ofenda a Dios. Y si lo hacemos y nos torcemos el brazo: no tengamos vergüenza de ir con Él.