¿Enojos, insultos, maldiciones? ¿O cristianamente amables? (P. Claudio, CdMx)
Sobre este episodio
El Señor nos advierte de lo que mereceríamos en caso de enojarnos con los demás, insultarlos o incluso maldecirlos… pero somos cristianos. Deseamos un corazón a la medida del corazón de Cristo y vamos mucho más allá: amar al enemigo, ser amables con todos, cristianamente amables, desde el fondo del corazón.