Dependiendo del Espíritu Santo
Sobre este episodio
Depender del Espíritu Santo no significa cruzarse de brazos a esperar que todo pase por arte de magia. Significa reconocer que tu fuerza humana tiene un límite , pero la Suya no.Jesús no nos dejó solos; nos dejó al Consolador y Guía. Depender de Él es como izar las velas en un barco: tú no haces el viento, pero te rindes a él para que te mueva en la dirección correcta.