Día 15. ¿Para qué tanto dolor?
Sobre este episodio
El sufrimiento no tiene una respuesta fácil. Quien te diga que sí, te está mintiendo. Pero tiene sentido. Un sentido que no siempre se ve desde adentro del dolor, pero que existe. Y que a veces, con el tiempo, se revela con una claridad que deja sin palabras. Dios no desperdicia nada. Ni tus alegrías, ni tus errores, ni tu dolor. Todo puede ser parte del camino.