Día 18. Toma tu cruz
Sobre este episodio
La mortificación no es una práctica de otra época. Es una herramienta de libertad. Para recuperar el dominio sobre los propios apetitos. Para parecerse más a Cristo. Para ganar lo que de otra manera habría que reparar en el purgatorio. No es fácil. Pero es completamente posible. Y quien empieza con las pequeñas cosas —y las ofrece con amor— descubre que esa pequeña llama va creciendo.