HABLANDO UN POCO DE LA ORDEN ROSACRUZ
Sobre este episodio
HABLANDO UN POCO DE LA ORDEN ROSACRUZ La Orden Rosa-Cruz existe hoy con la mira de ayudar al hombre a desarrollar sus facultades latentes, y para investigar las profundas leyes de la naturaleza, y sobre todo, para establecer sobre la tierra el verdadero Cristianismo. La Orden Rosa-Cruz fue traída y organizada en Europa en el siglo XIV por Christian Rosacruz, un mensajero de la Gran Logia Blanca de las Divinas Jerarquías que guían a la humanidad por el sendero de la evolución espiritual. La Orden Rosacruz es una de las siete Escuelas de Misterios Menores en el mundo. Sus doce Hermanos unidos al decimotercer miembro "El Maestro", no tienen organización material, y por lo mismo, su labor es desconocida para todos, excepto para el iniciado. Este número está en armonía con un patrón cósmico explicado en los doce signos del zodíaco agrupados alrededor de un centro común: el sol; Jacob y sus doce hijos; Cristo y sus doce discípulos. Sabemos que todas las otras Escuelas de Misterios Menores así como también las cinco Escuelas de Misterios Mayores tienen igual número de Adeptos, que son: doce Hermanos y un Maestro para completar los trece. La Orden Rosacruz no es una religión; es una Escuela que enseña una filosofía espiritual, que puede definirse como un Cristianismo místico. Ofrece una completa y profunda interpretación de los puntos vitales de la religión Cristiana cuyo Credo ha sido obscurecido. Trabaja en armonía con la Iglesia y no en oposición a ella. Cristo es el eje de sus enseñanzas. Nos dice que en la crucifixión El se hizo habitante del Espíritu Planetario de la Tierra, y como tal siempre tiene que ayudar a la humanidad en su evolución espiritual, sin cuya ayuda fracasaría y todo sería perdido para ella. Por. consiguiente los Rosacruces afirman, como lo que afirma la Iglesia, que Cristo fue, es y será la Savia del Mundo. La Filosofía Rosacruz acepta la Biblia no como un libro infalible, como se pretende, sino como una de las sagradas escrituras dadas a los pueblos del mundo, y como tal contiene para nosotros los occidentales la luz espiritual y la dirección que especialmente necesitamos. La Filosofía Rosacruz enseña el Renacimiento y la Ley de Consecuencia. Presenta estas doctrinas explicando la manera como evoluciona el alma. Cada vida en la tierra es considerada como un día de escuela. La tierra es nuestra escuela de experiencia a la que regresamos muchas veces; no indefinidamente, sino hasta cuando todas sus lecciones hayan sido aprendidas. Entonces nuestra evolución será gradualmente trasferida a otros planos de mayor elevación. A la Ley de Renacimiento está inseparablemente unida la Ley de Consecuencia. Su acción está expresada, en la frase: "Cosecharás lo que siembres". Así, hoy somos física, mental y moralmente según hayamos trabajado en años, y .vidas. anteriores. Por la misma ley seremos en nuestra prox1ma vida lo que hagamos por nosotros en la presente. Nuestro carácter decide nuestro destino. Por la comprensión de esta ley nos capacitamos para descubrir el ritmo de la vida y para ordenar justicia y ·bondad en un mundo en que las penalidades, los sufrimientos la ineficacia y las desigualdades parecen negar la existencia de un benéfico plan o destino. El Renacimiento y la Ley de Consecuencia constituyen una de las mas importantes enseñanzas predicadas hoy por los Rosa-Cruz. Esta es una enseñanza de que necesita grandemente este mundo lleno de confusión y de tribulaciones. Es una enseñanza de esperanza y de responsabilidad y una vez comprendida, dará a los conocedores de esta ley frescos incentivos y renovado poder para esforzarse siempre en adelantar progresivamente en el glorioso negocio de la vida. Qué y quienes fueron los Rosa-Cruz? El eco contesta la pregunta: Qué y quién es el hombre? Si nada conocemos del hombre, excepto sus características externas, no podemos esperar ·ser capaces de juzgar nada respecto de las ocultas fuentes de sus funciones emocionales e intelectuales, ni mucho menos acerca de los divinos atributos que posee el real hombre interno: el espíritu. Si deseamos conocer algo en relación con el divino hombre interno, debemos primero revivir dentro de nosotros la conciencia de nuestra propia divinidad. Todo lo que la ciencia moderna conoce es la naturaleza externa de las cosas. Pero hay ciertos poderes latentes en la constitución del hombre, que si se desarrollan, producen un estado más sutil de las vibraciones que le agudizan los sentidos internos y lo habilitan para recibir impresiones espirituales: ver, oír y sentir cosas que están fuéra de los poderes de percepción de los sentidos externos. Todos los hombres poseen en latencia este poder de percepción interior. El poder de la intuición o como pudiéramos definirlo, El Sentimiento de percepción de la verdad, es una faz de él. En la mayoría de los hombres la intuición se halla en estado rudimentario. En Amoroso Servicio Fraternidad Rosacruz de Mexico Exponente Rafael Iñiguez Herrera