El talón de Aquiles de la inteligencia artificial es la alucinación
Sobre este episodio
OpenAI admitió en un estudio reciente que su chatbot tiene un reto muy importante en torno a las respuestas erróneas que da. La inteligencia artificial generativa es capaz de escribir ensayos convincentes, resumir complejos informes legales y hasta imitar estilos literarios. Pero incluso los modelos más avanzados tienden a alucinar, o sea, inventan datos, fabrican citas y elaboran respuestas con seguridad que son falsas.