En las manos correctas
Sobre este episodio
No subestimes aquello que a simple vista parece poco, porque suele convertirse en mucho cuando llega a las manos correctas. Jesús alimentó a una multitud con tan solo cinco panes y dos peces.
No subestimes aquello que a simple vista parece poco, porque suele convertirse en mucho cuando llega a las manos correctas. Jesús alimentó a una multitud con tan solo cinco panes y dos peces.