No lo entierres
Sobre este episodio
Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama, entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Dios. 2 Reyes 4:32-36. El profeta oró y Dios resucitó a su hijo.
Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama, entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Dios. 2 Reyes 4:32-36. El profeta oró y Dios resucitó a su hijo.