Volver a latir
Sobre este episodio
Nuestro supremo cirujano nos ha reparado el corazón Salmo 103:3. Por eso, ante el temor, la depresión o la culpa, quizá deberíamos decir a nuestra alma: Marcha, Sé fuerte corazón débil, vuelve a latir.
Nuestro supremo cirujano nos ha reparado el corazón Salmo 103:3. Por eso, ante el temor, la depresión o la culpa, quizá deberíamos decir a nuestra alma: Marcha, Sé fuerte corazón débil, vuelve a latir.