Nadar contra la corriente
Sobre este episodio
Nosotros debemos seguir el ejemplo del atrevido salmón. De vedad vale la pena navegar contra la corriente, en dirección opuesta a lo que Satanás quiere que hagamos, a la presión de los amigos, al alcohol y a muchas cosas que el mundo quiere imponernos. Tito 2:8