Servir por amor
Sobre este episodio
Jesús no acepta respuestas superficiales. Las tres respuesta de Pedro fueron cariñosas, no de un amor ágape, por eso el Señor le quiso abrir los ojos con la tercera pregunta que se puede interpretar como: De veras eres mi amigo? Jesús sabía hasta dónde quería llegar y Pedro necesitaba enfrentar sus sentimientos.