Nuestra segura victoria
Sobre este episodio
Ninguna persona en sus fuerzas, con sus medios podrá lograr la felicidad, más el hombre que coloca su confianza en Dios, alcanza su bendición, la que enriquece y no añade tristeza con ella. Uno de los mejores ejemplos lo vemos en el Rey David, quien confió su vida a Dios.