Desanimado?
Sobre este episodio
No tenemos por qué sentirnos como si estuvierámos acorralados. En ciertas ocasiones se pierde, pero algunas pérdidas puestas en las manos de Dios constituyen en verdaderas ganancias.
No tenemos por qué sentirnos como si estuvierámos acorralados. En ciertas ocasiones se pierde, pero algunas pérdidas puestas en las manos de Dios constituyen en verdaderas ganancias.