Preparémonos para vivir cada día
Sobre este episodio
Cuando el buscar a Dios se vuelve parte de la vida, pronto descubrimos cuán diferente se puede vivir cada día. Le presencia de Dios es para sus hijos como una isla de descanso, como una medicina para el dolor, como un torrente de agua fresca en medio del desierto. Quizá sea la descripción más fiel es la del Salmo 42: Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios el alma mía.