Orgullo: un susurro silencioso
Sobre este episodio
Como mujeres, el orgullo puede disfrazarse de fortaleza mal entendida. A veces creemos que ser fuertes significa no llorar, no fallar, no depender. Pero Jesús nos mostró una fortaleza distinta: la fortaleza de la humildad, la capacidad de rendirse al Padre, de servir, de lavar los pies de otros sin perder dignidad.