La oración de una madre
Sobre este episodio
Ana aprendió a esperar la respuesta de Dios. Todos los días entregaba silenciosamente a su hijo al Señor, aferrándose a la certeza de que Él conocía las necesidades del muchacho y que, a su tiempo y manera, obraría en su vida. Cómo oras a Dios por tus hijos?