Un corazón arrepentido
Sobre este episodio
Dios no quiere meras palabras; quiere nuestro corazón. Como dijo Jesús: de la abundancia del corazón habla la boca Mateo 12:34. Por eso, Jeremías sigue alentando a aquellos que querían obedecer a culltivar el campo de sus corazones y no sembrar entre espinos.