Siembra en el viento
Sobre este episodio
El viento puede ser huracanado o suave como un soplo, devastador o beneficioso. No lo podemos ver, ni agarrar, ni retener. Dios ordenó al viento soplar sobre las aguas del diluvio y separar el Mar Rojo para que su pueblo pudiera pasar en seco. Cuando Jesús tuvo que reprenderlo, el viento le obedeció.