por qué no debes exponerte al sol tras aplicarte cremas o geles antiinflamatorios
Sobre este episodio
El botiquín de cualquier hogar suele contar con pomadas, geles o cremas destinadas a aliviar dolores musculares, golpes o torceduras. Sin embargo, su aplicación en los meses o momentos de mayor actividad al aire libre entraña un riesgo que a menudo pasa desapercibido: aplicarse un gel antiinflamatorio de uso tópico y exponerse al sol puede provocar una reacción grave en la piel sin que el paciente sea consciente de ello. En la sección Farmacia de Guardia del programa EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COFB), advierte de que la radiación solar puede interactuar de forma adversa con estos productos de acción local. Fotosensibilidad y fotoalergia: dos reacciones distintas No todas las afecciones cutáneas provocadas por la combinación de medicamentos y radiación solar se manifiestan de la misma manera. Tal como explica la especialista del COFB, es crucial diferenciar entre dos fenómenos: Fotosensibilidad (reacción fototóxica): Se trata de una reacción directamente ligada a la cantidad de producto aplicado. Al recibir la radiación solar sobre la zona tratada, la piel experimenta un enrojecimiento e irritación intensa que puede evolucionar hacia quemaduras de diverso grado, ampollas o erupciones granosas. Fotoalergia: A diferencia de la anterior, en este caso entra en juego el sistema inmunitario. La radiación solar transforma químicamente el producto aplicado, desencadenando una respuesta alérgica que no depende de la cantidad administrada y cuya afección puede extenderse más allá del punto de aplicación inicial. Precaución con cosméticos, perfumes y retinol Los fármacos de prescripción o venta libre no son los únicos agentes capaces de provocar estos efectos adversos. Productos de uso cotidiano como cosméticos, aceites esenciales y perfumes también conllevan riesgos de fotosensibilización y aparición de manchas cutáneas. Un caso muy habitual es el de los dermocosméticos que contienen retinol, un activo ampliamente utilizado en tratamientos antiedad. Las recomendaciones profesionales insisten en restringir el uso de retinoides a la rutina nocturna o acompañarlos siempre de una rigurosa protección solar de amplio espectro, extremando las precauciones durante el verano. Protección solar y consulta profesional Ante la necesidad de utilizar un tratamiento tópico para un esguince, sobrecarga o dolencia muscular, la consigna no es abandonar el tratamiento prescrito, sino extremar las medidas de protección. Si se requiere salir al aire libre o realizar actividad física, resulta imprescindible aplicar un filtro solar de alta protección sobre la zona o mantenerla debidamente cubierta con ropa. En caso de percibir síntomas como picor extremo, aparición de ampollas, dermatitis o lesiones que no remitan tras limpiar la zona, se debe acudir al médico o consultar directamente en la farmacia para recibir el asesoramiento adecuado.