⚪️ XVII ORDINARIO, VIERNES
Sobre este episodio
1 de agosto de 2025 ¡Este es el Dios que se hace hermano, hermana, padre y madre! ¿Nos atreveremos a reconocerlo entre nosotros? ¿Creeremos en el Dios que es tan perfecto que es capaz de manifestarse en la imperfección de nuestro prójimo? ¿O seguiremos prefiriendo al Dios del Templo, al que podemos encerrar en un tabernáculo y dejarlo fuera de nuestras vidas ordinarias? Bello es alabar a Dios presente en la Eucaristía, ¡pero más sublime y cristiano es reconocerlo y amarlo en nuestro prójimo! Dios los colme con su amor, Mons. Héctor M. Pérez V.