🔴 XIX ORDINARIO, JUEVES
Sobre este episodio
14 de agosto de 2025 La corrección fraterna exige que purifiquemos nuestra intención primero; quiero corregir al otro, “para que ya no me moleste”; o quiero corregirlo, “porque lo amo”. ¿El objetivo es mi paz o su bienestar? Sé que esto es difícil, pero, si no queremos que nos diga Dios en el cielo: “¿No debías tú también haber tenido compasión de tu hermano, como yo tuve compasión de ti? ¡Es mejor que por lo menos lo intentemos! Creo Señor, pero aumenta mi fe. Mons. Héctor M. Pérez V.