🟢 XIX ORDINARIO, JUEVES
Sobre este episodio
13 de agosto de 2026 Nadie da lo que no ha recibido. Por eso, para perdonar, se comienza por recordar cuando te han perdonado; para corregir, cuando te han corregido; para amar, cuando te han amado. Solo quien lo ha recibido lo puede dar. La corrección fraterna exige que purifiquemos nuestra intención primero; quiero corregir al otro, “para que ya no me moleste”; o quiero corregirlo, “porque lo amo”. ¿El objetivo es mi paz o su bienestar? Creo Señor, pero aumenta mi fe. Mons. Héctor M. Pérez V.