Evangelio del 11 de abril del 2024 según Juan 3, 31-36
Sobre este episodio
Este pasaje de Juan 3, 31-36 nos habla de la dualidad entre lo terrenal y lo divino, subrayando la importancia de orientar nuestra vida hacia lo que es eterno y verdadero. Jesús, el que viene de arriba, se presenta no solo como un mensajero, sino como la encarnación de la sabiduría divina, ofreciéndonos una perspectiva que trasciende lo mundano. En él, encontramos un llamado a elevar nuestra mirada y nuestros valores más allá de lo inmediato y lo superficial.