La palabra como defensa de la vida
Sobre este episodio
La Escritura recuerda de manera constante la dignidad de todo ser humano. El profeta Jeremías escucha de Dios una afirmación que atraviesa los siglos: “Antes de formarte en el vientre, ya te conocía” (Jer 1,5). Estas palabras muestran que la existencia no es casualidad; es un regalo querido y acompañado desde el principio por el Creador.